sábado, 22 de enero de 2011

Guía de práctica clínica sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDA-H) en niños y adolescentes, del sistema nacional de salud


Guía de práctica clínica sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDA-H) en niños y adolescentes, del sistema nacional de salud (SNS). Esta guia ha sido revisada por expertos españoles en TDAH y cuenta con el aval de asociaciones de pacientes y sociedades científicas españolas implicadas en su atención.

http://marenas.files.wordpress.com/2011/01/guia-tdah.pdf

marenas.files.wordpress.com

Guía de práctica clínica sobre el TDAH en niños y adolescentes, del sistema nacional de salud

Guía de práctica clínica sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDA-H) en niños y adolescentes, del sistema nacional de salud (SNS). Esta guia ha sido revisada por expertos españoles en TDAH y cuenta con el aval de asociaciones de pacientes y sociedades científicas españolas implicadas en su atención.

http://marenas.files.wordpress.com/2011/01/guia-tdah.pdf

marenas.files.wordpress.com

martes, 18 de enero de 2011

Niñas inatentas: Las grandes olvidadas

El presente artículo, de la psicóloga canadiense Kathleen G. Nadeau, describe con gran perfección el fenotipo y características de las niñas con déficit atencional sin hiperactividad, sobre todo de las muy infradiagnosticadas “inatentas”; y por tanto olvidadas por “cómodas”, dada su falta de disrupción y/o exceso de motricidad en el aula y por pasar inadvertidas.
Adentrándonos en el excelente artículo cabe destacar que, aunque publicado hace años, marca una definitoria división respecto al TDAH tradicional, señalándonos que poco tienen que ver con el cajón de sastre en el que se las ubicó en el actual DSM IV-R y que seguramente se agrupe como entidad independiente; similar o cercana al SCL (Sluggish Cognitive Tempo - Tiempo Cognitivo Lento) en el próximo DSM V.
La gran inatención, así como la hipoactividad, relacionada con la lenta velocidad de procesamiento, entre otras inhabilidades, son características de esta patología, junto con la falta de eficacia de los psicoestimulantes que regulan especialmente la dopamina en los subtipos combinados e hiperactivos; pero que en este subtipo deficitario especialmente del neurotransmisor de la noradrenalina, en un porcentaje importante (en torno al 30%) los psicoestimulantes no son efectivos, acudiéndose en no pocos casos a la atomoxetina, aunque tampoco suele tener la efectividad de los psicoestimulantes en los otros subtipos mencionados.
Poco se sabe acerca de las niñas con AD/HD. ¿Cómo se diferencian de los varones? ¿Cuál es la incidencia en la población de este síndrome en las mujeres? ¿Qué consecuencias trae en la vida adulta un ADHD no diagnosticado?
Recientes estudios en niñas con AD/HD sugieren que la población afectada con ADHD es significativamente mayor que la proporción de niñas que son referidas a tratamiento. En conclusión, habría un alto porcentaje de niñas no diagnosticadas y tratadas adecuadamente.
La mayoría de las mujeres con AD/HD fueron capaces de buscar ayuda al llegar a la adultez, luego de años de sentirse frustradas, inadecuadas e incomprendidas. Diagnósticos tempranos y tratamiento son indispensables para que las niñas con AD/HD puedan desarrollar todo su potencial como mujeres.
El diagnóstico de AD/HD en mujeres adultas, les brinda una explicación y estructura permitiéndoles redefinir su historia. El solo hecho de comprender y conocer acerca de su dificultad, les permite cambiar sus sentimientos acerca de si mismas, les ayuda a comprender las causas de sus dificultades tanto en la escuela como en el resto de su vida.

Los signos a los que deben estar atentos padres y maestros son:
- Fobia a la escuela
- Baja autoestima
- Si bien presenta un coeficiente intelectual alto y creatividad, el rendimiento académico es bajo
- Dificultades para organizarse
- Desorden y desprolijidad
- Dificultades para dormir
- Timidez, introversión
- Dificultades sociales (Pocos amigos, uno o dos fuera de la escuela).
Los síntomas de AD/HD son mas fáciles de reconocer en los varones. La impulsividad e hiperactividad que los caracterizan, sus conductas destructivas y los problemas que ocasionan en el aula son mas llamativos tanto para los maestros como para los padres. Sin embargo, los signos que presentan las niñas son distintos, en el aula son calladas, con frecuencia se aíslan de sus compañeras, son tímidas, no comprenden las consignas, son desorganizadas o desprolijas, sienten mucha ansiedad antes de un examen, presentan tarde las tareas, etc. También puede ocurrir que se dediquen excesivamente a la escuela, manifiesten ansiedad y un gran esfuerzo ante las tareas escolares como un intento de compensar sus limitaciones.

¿Porqué lo síntomas del ADHD son diferentes en las niñas?
Las niñas son biológica y neurológicamente diferentes a los varones; se socializan y comunican distinto a los niños y son educadas con distintas expectativas sociales. En consecuencia, manifiestas distintas dificultades, y conductas que los niños con AD/HD. Padres, psicólogos y maestros deben ser conscientes de estas diferencias al diagnosticar a los niños.
Por muchos años los niños con AD/HD fueron llamados hiperactivos. La hiperactividad era considerada el elemento mas importante dentro de los síntomas asociados a este trastorno. Mas tarde, en 1968, la Asociación Norteamericana de Psiquiatría incluyó la inatención y la impulsividad como dos elementos fundamentales que acompañan la hiperactividad. Sin embargo, las listas (cuestionarios) utilizadas por pediatras, maestros y psicólogos para identificar niños con AD/HD continuaban enfatizando la conducta hiperactiva/impulsiva, un patrón o signo mas común en los varones. Las niñas presentan signos de inatención y olvidos mas que de hiperactividad.

Los signos que presentan los varones son enfatizados porque son mas simples de observar. Las niñas tienden a ser mas complacientes y menos activas y agresivas. Niñas que son inatentas, que se distraen fácilmente, desorganizadas y tranquilas reciben menos atención de los padres y maestros que los niños que se presentan destructivos, hiperactivos, impulsivos y desafiantes.
¿Cuáles son las consecuencias que tiene el ADHD en la vida de las niñas?
Muchos estudios demuestran que las niñas con AD/HD son mas comúnmente rechazadas por sus pares que los niños. La causa de esto sería que las niñas acostumbran relacionarse entre ellas dando particular importancia a la comunicación verbal. La cooperación y la sensibilidad hacia las necesidades de los otros serían priorizadas en las relaciones típicas entre niñas. Las niñas con AD/HD presentan dificultades en la expresión y en el manejo o control de sus palabras. Esto podría causar un impacto negativo en las otras niñas.
Los niños se relacionan compartiendo actividades en las que prima la competencia, los desafíos, la exploración, y las actividades de riesgo, con un alto nivel de actividad. A su vez, en actividades mas pasivas como los videojuegos o la computación, prima la coordinación viso- motriz sobre la interacción verbal. Es por ello que niños con dificultades de expresión estarán menos afectados en sus actividades orientadas al mundo social.
Ciertas niñas que no logran relacionarse con sus pares del mismo sexo, interactuan con los varones, participando en competencias tales como el deporte. Vistas por sus compañeras como "varoneras" en los primeros años encontrarían la aceptación de sus pares en la adolescencia centrando su vida social alrededor de equipos deportivos con otras niñas.

Para otras niñas la hiperactividad se manifiesta siendo hiperverborrágicas y excitables emocionalmente. Estas niñas pueden adoptar roles como "locas" o "llamando la atención", en un intento de encontrar aceptación de sus compañeras. En 10 años, estas niñas pueden entrometerse en situaciones y comportamientos riesgosos tales como la droga, el alcohol y promiscuidad sexual. Es a través de estas conductas que intentarían compensar sus dificultades académicas, la escasez de sus logros y diferencias sociales.
Niñas tímidas, introvertidas e intantentas tendrán sus propias dificultades sociales. En algunos casos presentan dificultades para expresarse. Comúnmente son ignoradas por sus compañeras. Tienden a aislarse en la escuela y a limitarse a una o dos amigas fuera de la misma.

Otras niñas, que tienen menos posibilidades de ser detectadas por sus padres y maestros son aquellas, típicamente muy inteligentes, que utilizan toda su energía y esfuerzo para compensar un AD/HD no diagnosticado. Se muestran ansiosas y muy enfocadas en sus tareas escolares. Estas niñas acostumbran tener dificultades al ir avanzando en la escuela y al presentárseles tareas mas exigentes. Comúnmente se socializan muy poco, son incapaces de lograr un equilibrio entre las actividades recreativas y las escolares.
Todos los estudios coinciden en que las niñas con AD/HD manifiestan menos conductas desafiantes o trastornos de conducta que los niños.
Niñas con AD/HD tímidas, introvertidas, con una baja autoestima y dificultades para relacionarse tienen mas probabilidades de desarrollar una depresión luego de la pubertad.
La ultima versión del manual publicada por la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-IV) reconoce 3 subtipos de AD/HD.

- Predominantemente Hiperactivo/ Impulsivo
- Predominantemente Inatento
- Tipo combinado
Estudios recientes sugieren que el primer tipo, niños hiperactivos e impulsivos, sin síntomas de inatención y distracción, es difícil de encontrar. El común denominador de AD/HD es la inatención y la distracción. Por lo tanto, padres, maestros y terapeutas tendrían que focalizarse mas en estos síntomas comunes a niños y niñas, que son mas difíciles de detectar (ansiedad en los exámenes, dificultades para atender durante una lectura, desorganización, incomprensión de las consignas, timidez, etc.).
Tipo Predominantemente Hiperactivo/Impulsivo:
Los síntomas son mas fáciles de observar. Son similares a los niños con AD/HD. Unicamente un bajo porcentaje de niñas tienen este tipo, si bien son la mayoría de las niñas diagnosticadas. Son físicamente hiperactivos, demandan mucha atención, son desafiantes, agresivas, intervienen en actividades riesgosas e invaden el espacio de sus compañeras. Pueden tener un porcentaje mas alto de dificultades de aprendizaje que otras niños con AD/HD.

Sus escritorios y libros están desprolijos y desordenados, son desorganizadas, en general sus redacciones son pobres y desprolijas. Acostumbran escribir en los márgenes, olvidan dejar espacio entre las palabras, etc. Tienen dificultades para la motricidad fina, no pueden controlar el lápiz y el tamaño de las letras y la presión. Sus trabajos y tareas son un signo de la forma caótica en que la información llega a sus cabezas, las respuestas pueden ser correctas pero la maestras deberá enfrentarse a una hoja desordenada, desprolija, e inentendible.
Tipo combinado:
Muchas niñas con AD/HD se comportan en forma menos agresiva, desafiante y rebelde que los niños. Son niñas que se muestran en la escuela como excesivamente habladoras e inquietas, niñas a las que les cuesta trabajar tranquilas, son excitables, interrumpen a sus compañeras frecuentemente, "saltan" de tema en tema, o perseveran interminablemente en un punto. Al ser tan dramáticas y controladoras, acostumbran ser vistas por sus pares como lideres y carismáticas o de lo contrario como malcriadas y mandonas.
Son emocionalmente excitables, cambian de humor rápidamente, se involucran en discusiones intensas o llantos. En casa pueden ser irritables, malhumoradas y desmotivadas, con una baja tolerancia a la frustración. Tienen dificultades con el sueño, tanto para dormirse como para levantarse para ir al colegio.

Tipo predominantemente inatento:
Quizás, la mayoría de las niñas con AD/HD presentan este tipo. Estas niñas se muestran mas complacientes que destructivas y son pasivas en cuanto a la escuela. Pueden mostrarse inactivas o lentas. Al mostrarse complacientes y obedientes a las normas y consignas, raramente llamaran la atención de sus maestros. Son tímidas y no hablan en clase en general por temor a equivocarse y a quedar en ridículo ante sus pares. En apariencia parecerían estar atendiendo a su maestro si bien en general se encuentran sumergidas en sus propios pensamientos. Son niñas con una baja autoestima, evitan desafíos, y tienden a rendirse fácilmente.
La niña inatenta tiende a ser desorganizada, olvidadiza y en general ansiosa frente a las tareas escolares. Puede ser juzgada por sus maestros como menos inteligente de lo que en realidad es. Su mayor miedo es el ser llamadas en clase por lo que evitan contacto alguno con sus maestros. Tienen dificultades para expresarse, si bien pueden saber las respuestas; sin embargo no presentan este problema en sus casas o con amigos cercanos.
Niñas inatentas que no presentan dificultades de aprendizaje serán diagnosticadas muy tarde. Estas niñas, brillantes intelectualmente, tienen la habilidad y los recursos para compensar sus dificultades, sin embargo, las consecuencias psicológicas si bien son menos obvias causan daño. Algunas de estas niñas debido al estrés y la energía y esfuerzo utilizado para progresar pueden desarrollar una depresión o ansiedad en la adultez.
Maduración y desarrollo:
En todo punto del crecimiento, las niñas deben enfrentarse con ciertos desafíos que le permitirán pasar a otra etapa. Cada nueva etapa del desarrollo requiere de determinadas habilidades. Sin embargo, estas nuevas habilidades no son simples de aprender para las niñas con AD/HD. Al contrario algunas de ellas requieren de un aprendizaje mas lento que traerá repercusiones no solo en la casa sino también en la escuela y frente a sus compañeros. En combinación, todas estas dificultades en el desarrollo explicaran porque las niñas con AD/HD son consideradas generalmente como inmaduras. Estos retrasos en la maduración se manifiestan por ejemplo en la preferencia de las niñas por jugar con juguetes o niños de menor edad. Una niña con AD/HD tardara mas en descifrar la hora en un reloj analógico, en diferenciar la mano izquierda de la derecha y en organizar sus útiles para la escuela. Serán niñas que necesitaran de un apoyo mayor de sus padres y comprensión de los maestros.
Se preguntan a si mismas: ¿Porqué aquellas cosas que parecen ser tan fáciles para mis compañeros son tan difíciles para mi? Los padres deberán apoyar a sus hijas recordándoles siempre que cada persona tiene su propio tiempo para aprender, asegurándoles que lograran a su tiempo y con practica desarrollar cada una de las habilidades.

Muchas niñas con AD/HD tienen dificultades para aplicar determinada estrategia o habilidad aprendida en una situación determinada a otra similar. Toda nueva situación enfrenta al niño a un nuevo problema que deberá resolver, un nuevo desafío. Es el desafío de un niña con AD/HD el crear un mundo predecible para ella. Es por ello que es de vital importancia el apoyo de un adulto que le ayude a generalizar sus experiencias a otras similares.
Otra habilidad muy importante que deberá desarrollar la niña para ser adulta será la de controlar y monitorear su propia conducta. La habilidad de evaluar su modo de relacionarse con los demás y ajustarlo a las distintas situaciones y personas. Comprender el impacto que tienen sus conductas en sus compañeros o maestros. Esta habilidad es una de las mas difíciles a desarrollar para una niña con AD/HD.
Otra de las dificultades con la que se enfrenta una niña con AD/HD es la de realizar mas de una cosa simultáneamente. Una de las grandes dificultades que tienen es la de priorizar entre los distintos estímulos que le llegan con la misma intensidad. Es de gran importancia ya que el estimulo en el cual debe enfocar la atención (lección de la maestra), no es necesariamente el mas interesante para la niña con AD/HD. El estimulo "correcto", puede no estimular suficientemente su cerebro, por lo que no se siente motivada a prestar atención a eso. La dificultad que presenta por tanto no es la distracción o un corto periodo de atención, sino que se refiere al regular la atención de modo que puede focalizarla en un estimulo menos interesante para ella.
A su vez, las transiciones suelen ser difíciles de enfrentar y manejar para una niña con AD/HD (de la escuela a la casa). Luego de pasar todo el ida en el colegio, ajustándose a la estructura del mismo y controlándose, la niña necesitara de un tiempo (descompresión) para lograr un nuevo equilibrio en la casa, ya que pasa a otro ambiente menos estructurado.

Es de gran importancia que una niña con AD/HD tenga una cierta rutina o estructura. La organización de una rutina luego de la escuela es de gran ayuda para estas niñas. Cuanto mayor información tenga la niña con AD/HD acerca de lo que se espera de ella, cuales son las conductas aceptadas, y las consecuencias de un comportamiento inadecuado, mas seguro y predecible sentirá el mundo.
Es de gran importancia regular el nivel de estímulos que recibe la niña con AD/HD. Una baja estimulación no permitirá que su cerebro funcione óptimamente, de hecho, un ambiente de poca estimulación hará que la niña cree ruidos, conflictos, caos y excitación. Incapaz de regular cuidadosamente el nivel de estimulación que necesita para un funcionamiento cerebral optimo, tiende a ir de un estado de euforia y excitación a una búsqueda desesperada de soledad y aislamiento.

El impacto de una hipersensibilidad del sistema nervioso: si bien no todas las niñas con AD/HD entran dentro de esta categoría, para muchas de ellas es el mayor desafío neurobiologico que deben enfrentar. (hipersensibilidad al tacto, a los olores, a las texturas, a los ruidos, dificultades con el control de esfínteres y constantes quejas de dolores físicos, en especial dolor de cabeza y de estomago.)
La experiencia interna de una niña con AD/HD es comúnmente de caos y desorganización, una gran cantidad de ideas y sentimientos pasan por sus cabezas y les dificultan su pensamiento. Este sentimiento de desorganización y caos muchas veces se manifiesta en sus objetos personales, en el desorden y desprolijidad de sus escritorios, de su cuarto y también de su escritura. Algunas niñas con AD/HD, se sienten tan incomodas con estos sentimientos de caos que buscan diferentes maneras para compensarlo. Una de las maneras de controlar sus ideas y sentimientos es el imponer un orden obsesivo a las cosas externas. De esta manera crea una estructura obsesiva para mantener un sentimiento de control sobre si misma. Este comportamiento rígido hace que deje de lado la creatividad y la espontaneidad. Estas conductas la lleva a un alto nivel de estrés y de ansiedad.
Generalmente son los síntomas de ansiedad y de depresión los que llevan a los padres y maestros a consultar por la niña. De hecho, es la presencia de estos síntomas los que hacen que muchas veces se deje de lado el diagnostico de AD/HD. Sin embargo, son las frases de muchas niñas como "soy un desastre", "odio mi vida", las que pueden estar respondiendo a la vergüenza y frustración que vive una niña con AD/HD. De hecho, puede ser muy desmoralizador (frustrante) el darse cuenta de que sin importar cuan inteligente puede ser, no logrará controlar sus sentimientos y conductas.
Son las niñas, mas propensas a desarrollar problemas psicológicos o emocionales que los niños.
Las necesidades de una niña con AD/HD parecen ser insaciables.

Muchas veces, padres y maestros pierden la paciencia, se irritan y sienten impotencia frente a la dificultad de sus hijas. Sienten que están perdiendo tiempo, mucha energía y atención sin ver resultados. Si bien estas niñas presentan mas necesidades que las niñas sin AD/HD, se les debe enseñar gradualmente técnicas para calmarse y controlar su propia conducta. El apoyo y sostén a estas niñas debe incluir necesariamente tareas y lecciones en las cuales se les enseñe a autodirigirse y actuar sin la necesidad de pedir ayuda del otro en todo momento.
Por ejemplo, si bien puede necesitar realizar las tareas escolares en la cocina, vigilada por su madre, en un entorno estructurado, no necesitaría realizar cada uno de los ejercicios a su lado.
Escuela:
Las niñas con AD/HD presentan dificultades en las siguientes funciones esenciales para el aprendizaje escolar:
- Iniciar, organizar y priorizar tareas:
Podemos observarlo en la dificultad para calcular los tiempo para desayunar e ir a la escuela, organizar proyectos a largo plazo, etc.
Principalmente se observa esta dificultad en el manejo del tiempo, la organización y secuenciación de las tareas a realizar para lograr un objetivo. Los padres y maestros deben ayudar a la niña a planear sus experiencias, y tomar sus decisiones. (Ejemplo, si la niña debe regresar inmediatamente de la escuela a la casa recordárselo antes de salir y llamarle la atención sobre las posibles distracciones que puede encontrar en el camino.)
- Focalizar y sostener la atención en determinadas tareas.
- Sostener el alerta, esfuerzo y la velocidad de procesamiento.
- Manejar las emociones y la frustración.
- Acceso a la memoria inmediata:

Si bien la niña con AD/HD acostumbra tener dificultades para recordar tareas, materiales y libros, tablas de multiplicar, o una secuencia de pasos a realizar, generalmente, la respuesta "me olvide", se refiere mas a una incapacidad para acceder a la información que esta en su memoria cuando al necesita.
- Monitorear y controlar el discurso y las conductas.
El impacto del AD/HD en estas funciones crea obstáculos en el rendimiento escolar.
Una niña con AD/HD puede no tener ninguna dificultad para entender el material, si bien no logra expresar lo que sabe y conoce del mismo. Al ser incapaz de organizar sus pensamientos o de organizar un trabajo o proyecto a largo plazo, sin importar cuan inteligente sea, no podrá desempeñarse adecuadamente en el aula. Es una experiencia muy frustrante para una niña que comprende las lecciones y se esfuerza cuanto puede por progresar.
- Puede ser de mucha ayuda para un niña con AD/HD que el ambiente o el entorno donde trabaje sea simple y sencillo, de manera que no se distraiga con juguetes, colores o libros.
- Ayudarla a crear su propia rutina estructurada, un sistema que considere atractivo y divertido. A colocar los libros y materiales para la escuela el día anterior, etc.
- Para la lectoescritura, un programa de procesamiento de palabras en la computadora puede ser un gran beneficio para estas niñas, para compensar sus dificultades con la motricidad fina y la desprolijidad.

- Con respecto a las evaluaciones, la posibilidad de un tiempo mayor para terminar la prueba y un lugar alternativo para realizarla separada de sus compañeras puede ser de gran ayuda. En algunos casos, las pruebas orales pueden ser beneficiosas.
- En muchos casos, la niña con AD/HD es incapaz de escuchar la lección del profesor y tomar notas al mismo tiempo, por lo que se debe hablar con la maestra y acordar un método por el cual se la pueda ayudar y facilitar los apuntes de clase.
- La lectura de textos en silencio en clase puede ser de mucha dificultad para las niñas con AD/HD quienes no lograrían comprender el texto adecuadamente. Por lo que seria muy útil si la niña pudiera leer el texto para ella en voz alta.
El rol de los padres:
Consiste, junto con brindar apoyo y cariño, en dar mensajes a sus hijas acerca de cómo deben comportarse en las distintas situaciones de la vida. La forma en que se corrige a una niña junto con el momento en el que se hace suelen ser fundamentales y marcan la diferencia. Se debe tratar de no criticar a la niña y principalmente valorar y reconocer su esfuerzo en toda ocasión que se pueda.
Hay una gran cantidad de factores que hacen que una niña con AD/HD logre adaptarse adecuadamente.
En general, niñas con AD/HD que crecen en hogares en donde hay buena comunicación, respeto mutuo, valoración y reconocimiento de las experiencias de cada niño, padres que practican determinada disciplina y que ponen limites apropiados, tienen un buen pronostico.
Pre- escolar:
Tipo predominantemente Hiperactivo/ Impulsivo:
- Dificultades con el sueño, para irse a dormir y para despertarse.
- Niños descriptos como demandantes y difíciles de manejar.
- Participan en actividades riegosas como trepar o saltar.
- Son sumamente activas físicamente.
- La hiperactividad puede manifestarse en la niña como una hiperverborragia.

- Algunas niñas con AD/HD pueden tener problemas con sus compañeras por ser muy peleadoras y controladoras.
- Son niñas que no se contentan con nada con un "temperamento difícil ".
- Es fácilmente observable en el aula. Son niñas con una gran cantidad de energía y actividad física, corren por el aula. Nunca permanecen mucho tiempo en una misma actividad o jugando con un determinado juguete. Pasan de una actividad a otra sin "engancharse" con ninguna. Niñas que no permanecen sentadas.
- Acostumbran a ser mandonas y agresivas.
- Son niñas que buscan dominar todas las situaciones, hacen preguntas e interrumpen constantemente.
- Son inconstantes y les cuesta pasar de una actividad a otra y terminarlas a tiempo.
- Lloran y se irritan fácilmente.
- Tienen gran dificultad para controlar sus reacciones.

- Su estado de animo y sus reacciones son impredecibles.
Tipo predominantemente Desatento:
- Niñas que se muestran tímidas y aisladas del resto de sus pares, juegan solas.
- Son niñas que muchas veces se encuentran sentadas al final del aula, no causan problema alguno, si bien, no comprenden las lecciones de la maestra porque sus mentes están en otro lado.
- Se observa junto con la timidez en las niñas ansiedad de separación, temor a alejarse de su madre.
- Prefieren el juego solitario
- Tienen dificultades para pasar de una actividad a otra.
- Se distraen fácilmente.
- Pierden sus cosas, ropa, útiles, zapatillas, etc.
- "Están en la luna".
- Por momentos pueden estar muy concentradas en una actividad o juego y perder noción de lo que pasa a su alrededor, cuando se les llama la atención parecen confundidas.
- Son niñas a las que les cuesta adaptarse, les cuesta el momento de la siesta y de la merienda en la clase.
- Actividades como viajes y paseos extracurriculares pueden ser problemáticos, ya que les cuesta salir de la rutina.
Pueden tener dificultades tanto para expresarse en publico como un retraso en el lenguaje.
Tienen dificultades para escuchar una historia o cuento que se les lea así como para prestar atención y comprender consignas.
Les cuesta expresarse y hablar de lo sucedido en la escuela o en la casa.
El diagnostico de un preescolar con AD/HD no es fácil. Muchas de las conductas descriptas se presentan en el niño en determinadas situaciones, en general se manifiestan mas en la casa.
Una vez que una niña ha sido diagnosticada con AD/HD hay pasos a seguir para lograr que la niña progrese tanto en la escuela como en su casa:
1- Informase uno mismo, acerca del AD/HD: Tanto padres y maestro necesitan educarse en el tema, sus síntomas, como manejar al niño, que se debe hacer y que no, etc.

2- Ser optimistas: recordar que son las conductas de la niña el problema y no la niña en si. Muchas niñas crecen pensando que son malas, poco inteligentes o que hay algo malo en ellas en consecuencia de los comentarios negativos de sus padres y maestros.
3- Aprender acerca de cómo deben tratar a la niña.
4- Aprender técnicas para lograr manejar a la niña.
5- Elegir las actividades adecuadas para la niña con la ayuda de un profesional.
Manejar situaciones o conductas fuera de control :
- Deben ser tratadas con firmeza y constancia.
- Un tiempo fuera, aislada del resto o el ignorar su conducta puede ser de gran ayuda para que la niña se calme.
- El sostenes a la niña entre los brazos hasta que se calme también puede ser de gran ayuda, si bien en ningún caso es apropiado y recomendado el castigo físico.
Para trabajar con niñas con AD/HD es de gran importancia anticipar un plan ante situaciones difíciles o problemáticas. Tales situaciones pueden ser:
- Irse a dormir: limites firmes, constancia y rutina establecida.
- Comidas.
- Hábitos de higiene.
- Interacción con otros niños.
- Quedarse solos con niños mas pequeños.

Articulo tomado del blog de  Manuel Rodriguez   sobre deficit de atención e inatencion                                     http://deficitdeatencioneinatencion.blogspot.com/2011/01/comprendiendo-las-ninas-con-deficit-de.html

sábado, 1 de enero de 2011

Relacionan el trastorno por déficit de atención e hiperactividad con adicciones




El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es muy conocido en la infancia y hasta hace unas décadas se creía que disminuía en la adolescencia hasta desaparecer en la vida adulta.

No obstante, a partir de los años noventa se ha encontrado en diferentes estudios que el TDAH persiste en la vida adulta y, de hecho, entre un 3 y 6 por ciento de la población general presenta este trastorno, esto supone que entre el 40 y el 79 por ciento de los casos infantiles persisten en la vida adulta, presentando los mismos síntomas centrales que en la infancia: desatención, hiperactividad e impulsividad.

Al estudiar el TDAH en adultos, se ha encontrado que estaba fuertemente asociado al consumo de alcohol y drogas. Así, entre el 17 y el 45 por ciento de los adultos con TDAH presentan abuso o dependencia de alcohol, y entre el 9 y el 30 por ciento, abuso o dependencia de otras sustancias.

Además, entre el 10 y el 30 por ciento de los adultos con trastorno por uso de sustancias presentaban TDAH de niños y los síntomas del mismo han continuado hasta la vida adulta y el 20 por ciento de los adultos que buscan tratamiento para un trastorno por uso de sustancias presentan TDAH.

La relación entre el TDAH y los trastornos por uso de sustancias no está aclarada todavía y existen varias entre ellas tenemos la hipótesis de la automedicación.

El TDAH se medica con fármacos psicoestimulantes y los sujetos con TDAH consumen cocaína u otros estimulantes para automedicarse los síntomas del trastorno que sufren, ya que estos estimulantes ilegales tendrían efectos parecidos a los de las medicaciones usadas para tratar este trastorno.

Para poner a prueba esta hipótesis, se evaluaron 249 pacientes que acudían buscando tratamiento a una unidad de conductas adictivas, relacionando el posible diagnóstico de TDAH con las sustancias que consumían los sujetos. Si la hipótesis de la automedicación fuera cierta, el TDAH se tendría que haber relacionado más con el consumo de cocaína que con cualquier otra sustancia.

domingo, 10 de octubre de 2010

DIAGNOSTICO DEL TDAH

El diagnóstico se basa en los criterios DSM-IV-TR (APA, 2000) y CIE-10 (OMS, 1992). En el DSM-IV se admite el déficit de atención sin síntomas de hiperactividad/impulsividad. Los criterios CIE-10 pueden dar falsos negativos en los inatentos, mientras que los DSM-IV pueden dar falsos positivos al diagnosticar formas de hiperactividad e inatención leves («normales» para la edad) como TDAH.

Los criterios diagnósticos DSM-IV-TR para el TDAH son los siguientes:
Seis (o más) de los siguientes síntomas de desatención
los cuales han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que les afecte en su vida normal es decir desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo:


CRITERIOS DE FALTA DE ATENCION:


a. a menudo no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades.
b. a menudo tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas.
c. a menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente.

d. a menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos, u obligaciones en el centro de trabajo
e. a menudo tiene dificultades para organizar tareas y actividades.
f. a menudo evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares o domésticos).
g. a menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades (p. ej. juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros o herramientas).
h. a menudo se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes. i. a menudo es descuidado en las actividades diarias.

CRITERIOS DE HIPERACTIVIDAD

Seis (o más) de los siguientes síntomas de hiperactividad-impulsividad de la misma forma que para los criterios de falta de atencion, el tiempo ha de ser por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo


a. a menudo mueve en exceso manos o pies, o se remueve en su asiento.
b. a menudo abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado.

c. a menudo corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo (en adolescentes o adultos puede limitarse a sentimientos subjetivos de inquietud).

d. a menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio.

e. a menudo «está en marcha» o suele actuar como si tuviera un motor. f. a menudo habla en exceso. Impulsividad:

(g) a menudo precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas.

(h) a menudo tiene dificultades para guardar turno.

(i) a menudo interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros (p. ej. se entromete en conversaciones o juegos).


B.Algunos síntomas de hiperactividad-impulsividad o desatención que causaban alteraciones estaban presentes antes de los 7 años de edad.


C.Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes (p. ej., en la escuela [o en el trabajo] y en casa).


D.Deben existir pruebas claras de un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica o laboral.



E.Los síntomas no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental. (p. ej., trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o un trastorno de la personalidad).

Existen tres tipos de Trastorno por Déficit Atencional con/sin Hiperactividad:

• Tipo combinado
• Tipo predominantemente Desatento
• Tipo predominantemente Hiperactivo-Impulsivo





INTRODUCION

Los primeros estudios sobre lo que posteriormente se le llamo TDAH, fue a pricipios de siglo pasado en el 1902 Still describió a niños "problemáticos" estos niños presentaban conductas impulsivas y agresivas asociadas a la falta de atención, atribuyendo estas conductas a defectos del control moral. Posteriormente Hohman (1922), Khan y Cohen (1934) nos hablan de una alteracion cerebral, en pacientes que habían padecido lesiones o infecciones cerebrales, hablaron del síndrome de lesión cerebral humana. En 1962, Clements y Peters describieron la disfunción cerebral mínima caracterizada por hiperactividad, déficit de atención, bajo control de impulsos, agresividad, fracaso escolar y labilidad emocional.
La Asociación Psiquiátrica Americana (APA) en el DSM-II (1968) introduce el término Reacción hiperkinética de la infancia, haciendo especial hincapié en la hiperactividad como síntoma ajeno a lesiones cerebrales. En 1970 Douglas señaló que la dificultad de mantener la atención y la impulsividad, junto a una deficiente autorregulación, era la clave
de estos trastornos. Basándos
e en sus afirmaciones la APA introduce en 1980 (DSM-III) el término déficit de atención con y sin hiperactividad.La Organización Mundial de la Salud (OMS) propone en 1992 el términoTrastorno hipercinético (CIE-10). En el DSM-IV (1994)

El TDAH se conceptualiza como un trastorno del desarrollo de las funciones ejecutivas y del autocontrol debido a deficiencias en el intervalo de atención y el control de impulsos, acompañado o no de hiperactividad. Los síntomas deben estar presentes antes de los 7 años y provocar dificultades importantes en las actividades diarias en, por lo menos, dos ambientes. La edad de inicio anterior a los 7 años es muy importante, pues con frecuencia los niños y adolescentes expresan su males- tar psíquico y social con conductas semejantes a las del TDAH. La presencia en dos o más ambientes también es destacable, pues si sólo se da en uno, las conductas pueden ser una reacción a estresores ambientales

FOTO MARIA MUÑOZ

domingo, 12 de septiembre de 2010

INFORMACION A LAS FAMILIAS

Cuando realizamos cualquier actividad nuestro cerebro está atento a lo que hacemos y a otras circunstancias que puedan darse simultáneamente, p. ej., a la hora de explicar una lección en la clase puede haber un ruido en el pasillo, sonar un teléfono en un despacho cercano o escucharse algún sonido desde la calle ninguno de estos estímulos romperá la atención en la tarea que se lleva a cabo porque los procesos de atención están funcionando adecuadamente y priorizan la labor que se está realizando a otras cuestiones no relevante. En el caso de un niño con TDAH, todo llamará su atención dificultando que se centre en la lección que se está explicando. Está alerta, «a todo» lo que ocurre por insignificante que parezca para los demás.
Este estado de alerta genera una inquietud constante por no poder «desconectar» e ir perdiendo la información que después deberá aplicar en las tareas académicas. Además toda esta inquietud se manifiesta en una actividad constante, moverse en la silla, que se le caigan las cosas, etc., y tener que ser amonestado sistemáticamente por ello.
La sensación de estar siempre jugando pero fuera del juego y no poder estar al ritmo de los demás puede llevar al niño con TDAH a sentirse malo, incapaz, y generar sensaciones de displacer y trastornos de carácter emocional como la depresión, sensaciones de no valía.

Preguntas más comunes
1. ¿Qué es el TDAH?
Es un trastorno de inicio en la infancia, en el que los niños presentan una actividad motora que sobrepasa lo adecuado para su edad (hiperactividad), dificultad para mantener la atención e impulsividad (no puede esperar, actúa sin pensar, «salta a la mínima»). Puede presentar los tres síntomas: falta de atención, hiperactividad e impulsividad o alguno de ellos y sobrepasan en intensidad a las conductas de un niño «movido» o «despistado».

2. ¿A qué se debe?
Su origen se atribuye a un retraso madurativo del cerebro en el que la información que pasa de una neurona otra (neurotransmisores) es insuficiente en las áreas cerebrales que regulan la atención, el comportamiento motor, y las funciones ejecutivas. Aparece un autocontrol insuficiente, algo así como que el director de orquesta de la información que llega al cerebro no dirige bien. Al fallar el director no se puede memorizar, organizar ni planificar las tareas de una manera adecuada y se actúa por impulso, sin reflexionar.
3. ¿Es hereditario?
Es más frecuente en las familias en las que uno de los padres tiene TDAH, pero no se debe únicamente a la herencia. El consumo de alcohol, tabaco y drogas durante el embarazo, la intoxicación por plomo y algunas alergias alimentarias pueden favorecer su aparición. En algunos casos, la crianza en un hogar muy caótico con padres que no pueden hacerse cargo de sus hijos puede favorecer su aparición.
4. ¿Cuál es su evolución?
Los tres aspectos que conforman el trastorno, inatención, hiperactividad e impulsi- vidad tienen caminos diferentes a lo largo del desarrollo. Así la impulsividad tiende a desaparecer en la edad adulta, la hiperactividad baja de intensidad con los años y no siempre desaparece y la inatención se mantiene en la edad adulta en un 40- 70% de los casos. Dependiendo de la edad de diagnóstico y del tipo de tratamiento que se haya recibido los diferentes síntomas que se dan podrán mantenerse más o menos
5. ¿Hay muchos niños con este problema?
Los estudios que se han realizado en España y en otros países coinciden en que el TDAH se presenta en un 4-6% de la población infantil. Es más frecuente a los 6-9 años. Más del 80% seguirán presentando el trastorno en la adolescencia, y el 30- 65% lo seguirán padeciendo en la vida adulta.
6. ¿Las niñas pueden padecer TDAH?
Los niños son más propensos que las niñas a padecer el trastorno, 3-4 veces más. Las niñas presentan más problemas de atención y cognitivos que hiperactividad e impulsividad
7. ¿Tiene tratamiento o cura?
En los casos leves basta con orientar a los padres y que en el colegio se les ayude en sus dificultades de aprendizaje. En los casos en los que los síntomas interfieren su desarrollo escolar y social suele ser necesario el uso de medicación que ayude a su cerebro a atender, organizarse y autocontrolarse. El tratamiento de elección son los psicoestimulantes pues hacen que el cerebro funcione de una manera normal y los síntomas desaparezcan o se atenúen de una forma significativa. En los casos más graves o en los que no toleran los psicoestimulantes se pueden utilizar otros tipos de medicación (Por Ej. Neurolépticos, antidepresivos, eutimizantes). En todos los casos se debe ayudar a la familia e intervenir en el colegio. El trastorno puede desaparecer con los años o ser tan mínimo que no interfiere en la vida del sujeto. Adulto con TDAH pueden tener una energía y capacidad de trabajo muy superior a la de los demás. Hay premios Nóbel y deportistas de élite con son TDAH.
8. ¿Los psicoestimulantes crean adicción y se hará un drogadicto?
Los estudios demuestran todo lo contrario, los niños en tratamiento con psicoestimulantes (metilfenidato) presentan menos conductas adictivas que otros niños. Si necesitan medicación y no la toman tienden a ingerir alcohol, tabaco o hachís como una forma de «automedicarse» al conseguir con esas sustancias «bajar las revoluciones» de su cerebro


9. ¿Se debe a que lo hemos educado mal?
En absoluto. Pero los niños con TDAH necesitan un sobreesfuerzo por parte de padres y educadores. Les hace falta que les pongan las normas muy claras y que no se ceda ante su impulsividad y conductas escapistas ante las dificultades. De esta forma se les da el control del que carecen, hasta que aprendan a autocontro- larse y regularse. La clave está en la firmeza con cariño, necesaria para todos los niños, pero en ellos con más razón. No piensen que por darle todo lo que pide y transigir le van a hacer más feliz, favorecerán que se a un tirano y no le aguante nadie.
9. ¿Va a ser apto para estudiar?
El TDAH generalmente tiene una inteligencia normal e incluso puede ser muy inteligente. Su problema no tiene que ver con la inteligencia sino con la autorregulación y la atención. Existen dos tipos de atención: la del agricultor, que requiere una observación constante y detallada para ver cómo está la tierra, si las plantas nece- sitan agua, si va a llover…, y la atención rápida y refleja del cazador, que tiene que estar pendiente del mínimo cambio o movimiento que permita detectar a la pieza que quiere cazar. El TDAH tiene atención de cazador, lo cual es muy bueno para muchas cosas, pero plantea dificultades en el colegio pues ahí hace falta atención de agricultor. Hace falta ayudarle a desarrollar ese tipo de atención para poder rendir bien en los estudios y enseñarle a autorregularse. Existen adultos con TDAH que han brillado en sus carreras e incluso obtenido el premio Nóbel.

10. ¿Va a estar siempre solo y sin amigos?
El déficit de atención, la hiperactividad y la impulsividad dificulta el juego colabora- tivo y la socialización, por ello los compañeros le rechazan. Si se atenúan los sínto- mas les aceptan, pues suelen ser niños cariñosos y ávidos de integrase con los demás.

12. ¿No es la hiperactividad algo normal en la infancia, por qué ahora es un problema?
En la sociedad actual los niños están hiperestimulados por el consumo, los padres no tienen apenas tiempo para ocuparse de los hijos, no se les pone límites y se les dan demasiados caprichos para paliar la falta de tiempo que se les dedica. Todo ello potencia que presenten problemas de conducta, que sean desafiantes y nega- tivistas (trastorno negativista-desafiante 2-16%, trastorno disocial 1-10%; APA, 2000). Pero si vemos como están lo jóvenes hoy día, el porcentaje sube bastante más. Eso no es el TDAH, este trastorno se da en el 4-6% de los niños. Los niños con TDAH no tratados pueden presentar más frecuentemente problemas de con- ducta, por eso es importante su diagnóstico y tratamiento precoz.

13. ¿Qué efectos produce en su desarrollo el tratamiento farmacológico? Los psicoestimulantes pueden quitar el apetito, pero se corrige fácilmente con estimulantes del apetito.

14. ¿Quién puede hacer el diagnóstico?
Pediatra, psicólogo escolar y clínico, psiquiatra. Muchas veces el pediatra lo diagnostica e inicia el tratamiento. Los psicólogos escolares y pedagogos también los detectan.
15. ¿Puede tener ansiedad y depresión mi hijo con TDAH?

Si no se le ayuda desde que es pequeño, se va sintiendo fracasado y rechazado, lo cual mina su autoestima, se siente inseguro y todo ello le puede deprimir y angus- tiar. Pero también puede suceder que un niño con depresión y ansiedad presente síntomas de hiperactividad e inatención sin ser un TDAH. El diagnóstico diferencial lo debe hacer un profesional experto


16. ¿Cómo le explico que es hiperactivo?

Suele ser útil usar el siguiente símil: «comparado con un coche, la mayoría de la gente tiene un cerebro que va a 100 por hora, pero el del TDAH va a 300, como un Ferrari. Eso le dificulta el parar quieto, pero cuando aprenda a regular mejor su velocidad podrá hacer muchas más cosas que los demás. Hay premios Nóbel, profesionales de éxito y deportistas de élite que son TDAH. Tienen mucha más capacidad de trabajo que los demás, lo que les hace falta es bajar algo la velocidad y aprender a conducir tan rápido».








FAMILIA Y TDAH

Las familias con hijos con TDAH pueden estar habituadas a escuchar de familiares, amigos, profesores y vecinos, expresiones desagradables acerca de sus hijos, que se les llame la atención e incluso verse rechazados. El cuidado de un niño con TDAH implica un esfuerzo para la familia y en la mayoría de los casos una importante dosis de sufrimiento. Todo ello se engloba en el concepto decarga, referida en un inicio a las familias con pacientes psiquiátricos y extendida después a todos los trastornos crónicos. La carga puede ser objetiva y subjetiva. La carga objetiva se refiere a los problemas prácticos como las alteraciones en la vida familiar, el aislamiento social y las dificultades económicas. La carga subjetiva hace referen- cia a las reacciones que los miembros de la familia experimentan, por ej.: ansie- dad, depresión y sentimientos de pérdida.
Con frecuencia sus hijos les ponen «en evidencia» como padres incapaces de contener su conducta, pueden parecer despreocupados de las tareas escolares de sus hijos para el hogar ya que nunca están finalizadas, sus hijos son llamados al orden en múltiples ocasiones porque pegan, insultan, mienten..., es decir, una re- tahíla de quejas, cuestionamientos, advertencias, rechazos, que van haciendo mella en su persona. Quizá sea esta la razón de que muchos padres asuman con relativa tranquilidad el diagnóstico.
Saber que lo que le ocurre a su hijo no es fruto del mal hacer de sus padres, o de una maldad innata y que puede tener solución aunque ésta pase por tener que darle tratamiento farmacológico, alivia considerablemente su situación. Sin em- bargo esto no es más que el principio de una carrera en la que ellos deben ser los promotores de las acciones que se lleven a cabo para paliar, contrarrestar y modi- ficar los efectos del trastorno en su hijo.

Generalmente las familias, aunque cada vez menos, desconocen qué es lo que ocurre a su hijo. Es muy habitual que algún pariente haya tenido estos mismos problemas, pero que nunca haya sido diagnosticado. Suelen acudir al especialista porque en el centro escolar se lo han indicado o porque no saben qué hacer con el niño.
Cuando una familia acude desconociendo qué es lo que puede estar detrás del comportamiento y dificultades de su hijo hay que acogerla e informarle sobre el trastorno: su origen, las implicaciones que conlleva y las necesidades que presenta.

¿Cómo comunicar el diagnóstico?

Los profesionales debemos orientar a las fami- lias a entender qué pasa con sus hijos, no solo comunicar un diagnóstico. Para ello es necesario ponerse en el lugar de quien recibe la información, hacerse cargo de su preocupación, desconcierto, sentimiento de culpa, temor a ser criticados por cómo es su hijo. La experiencia demuestra que una buena acogida y aproximación a las vivencias de la familia y su contexto ayuda en esta labor. Una forma adecuada para realizar esta tarea es explicar las bases funcionales del trastorno, así a partir de los criterios diagnósticos del DSM-IV-TR y del CIE.10, podemos ir analizando con los padres y con el paciente, dependiendo de su edad, qué le ocurre y cómo les afecta a todos.
Al pasar los instrumentos de evaluación, es mejor explicar claramente los objetivos de los mismos y su fundamento. Concluida la fase de evaluación y en el establecimiento del diagnóstico debemos hacernos cargo de lo que esto supone, es decir el diagnóstico de un trastorno crónico y cómo afectará a la familia y al individuo.
Hay que hacer hincapié en la sintomatología y las consecuencias que acarrea para que, además de entenderla, comprendan su carácter involuntario. No es un niño malo o desobediente que pega y/o pasa de todo, es un niño con una dificultad para centrar la atención y por eso se despista y no atiende, además su hiperactividad le lleva a estar «moviéndose» constantemente lo cual le hace objeto de críticas y favorece su mal humor.

Dar soluciones factibles, tanto desde las intervenciones psicosociales como desde los tratamientos farmacológicos. Informar de las asociaciones que funcionen en su ciudad y a las que pueden acudir para encontrar un lugar de reunión, colaboración y apoyo tanto para los padres como para los pacientes.
Las relaciones familiares y las respuestas que los padres den a los niños con TDAH son de vital importancia, es por ello que hay que enseñarles a mantener pautas de actuación, consistentes y coherentes para afrontar las situaciones con su hijo de modo claro y conciso, para ello son útiles las técnicas de condicionamiento operante. Por ejemplo la técnica de registro: se apuntan las conductas comunes y disruptivas y los padres marcan objetivos y premios y castigos dependiendo de si se alcanzan o no. Los premios, preferentemente, deben ser relacionales, por ejem- plo jugar a algo con el niño, llevarle a algún sitio que le guste. Si no cumple se le quitan cosas que le gusten (castigo negativo), por ejemplo, TV, video juegos, pero nunca actividades necesarias para su socialización, por ejemplo salir con sus amigos, hacer deporte. Si la falta es repetitiva y/o grave se le puede castigar en su habitación sin TV ni juegos, durante un tiempo y que al salir pida perdón por lo que ha hecho (ver anexo). La elección de objetivos a conseguir y las consecuencias aplicadas es mejor que se realicen con un profesional que oriente a los padres sobre su idoneidad.
Este recurso para ayudar a regular la conducta, incentivar, inhibir, manejar las con- tingencias y, en definitiva, ayudar al niño a mejorar en las situaciones que le gene- ran un problema, es efectivo.
El trabajo que se realice con los padres debe tener también como objetivo dotarles de habilidades para manejarse en el contexto escolar y social del niño, deben estar capacitados para colaborar en las propuestas que desde el centro escolar se pon- gan en marcha e incluso promoverlas si fuera necesario. El apoyo profesional y social es esencial para las familias.
Lared social de apoyo adquiere una importancia capital. Sabemos que el apoyo social es un factor fundamental en la salud física y psíquica, de manera que los sujetos con un buen apoyo social pueden tolerar las situaciones de estrés sin enfermar, mientras que las mismas situaciones pueden provocar graves desarre- glos somáticos y psíquicos, si no se cuenta con una buena red de apoyo que ayude a afrontar los diferentes problemas que genera el trastorno. El contacto con aso- ciaciones de afectados es de gran ayuda.
House y Kahn (1985) distinguen 4 tipos de apoyos sociales: 1. Apoyo emocional (amor, comprensión empática, confianza) que favorezca la expresión de sentimientos 2. Apoyo instrumental, focalizado en las necesidades materiales 3. Información sobre la enfermedad y redes de apoyo y 4. Valoración de las dificultades y cómo las afrontan. Las familias con un hijo con TDAH necesitan una red de apoyo: familia- res, amigos, vecinos, grupos de autoayuda, asociaciones de afectados, que les ayude a afrontar de una manera adecuada los problemas que le surgen con su hijo.

Las necesidades de la familia ante el TDAH se pueden resumir en: 1. Información sobre el trastorno, 2. Orientación en su manejo y tratamiento, 3. Compartir sus dificultades con otras familias, 4. Comunicación en la familia y con los sistemas de ayuda, y 5. Apoyo social.

EVOLUCION

EN LA INFANCIA

Muchos padres que han tenido previamente otros hijos sin TDAH, suelen decir que su hijo con TDAH han sido desde su nacimiento "diferentes" siempre han presentado un desarrollo motor precoz, son inquietos, curiosos, hiperreactivos. En esta etapa pueden presentar problemas de sueño y alimentación, llaman la atención, no muestran tener noción de peligro, de hecho suelen tener mas accidentes, con la bicicleta o jugando, tambien pueden ser algo mas desobedientes, con una actitud en mayor o en menor grado oposicionistas y desafiantes. En la edad preescolar y primaria presentan mayor número de accidentes, rabietas, falta de atención, problemas de aprendizaje, que se van aumentando con el tiempo y con los cursos siguientes. La impulsividad que se manifiesta en la falta de tolerancia a la frustración y dificultad de aceptar las reglas. En lapubertad se hacen más evidentes la impulsividad e inatención, sigue la hiperactividad, la intolerancia a la frustración. La dificultad de planificar y ejecutar las tareas les lleva al fracaso escolar lo cual disminuye su autoestima y autoconcepto.

EN LA ADOLESCENCIA

La hiperactividad suele disminuir, pero el 70% siguen presentando problemas de atención e impulsividad, lo cua
l se manifiesta en conductas desafiantes, abuso de substancias y accidentes. relaciones sexuales precoces y un aumento de la tasa de embarazos no deseados.

EN LA EDAD ADULTA

En la edad adulta, el trastorno continuará en el 50-60% de los casos. Pueden presentar problemas laborales, con frecuentes cambios de puesto de trabajo, y en las relaciones interpersonales, se afecta de hecho los fracasos matrimoniales se duplican con respecto a la población general . Por otro lado existe una baja autoestima y un mayor riesgo de abuso de sustancias, a causa de la impulsividad y su hiperactividad que le llevan a conocer nuevas sensaciones. No tenemos que tener una visión negativa del trastorno ya que en otras ocasiones el paciente ha aprendido a manejarse con el trastorno, y vivir con él sin presentar problemas y tener una capacidad de trabajo mayor que los demás.

PRONOSTICO

El pronóstico depende, en gran medida, de un diagnostico precoz y tratamiento correcto farmacológico y psicológico, así mismo de los problemas psicosociales asociados (familiares, comorbilidad)

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

El diagnóstico diferencial debe realizarse con trastornos y problemas médicos, neurológicos, psiquiátricos y sociales que presentan sintomatología de TDAH como pueden ser problemas

Medicos:
Neurológicos, Síndrome de Gilles de la Tourette dispepsia.

Psiquiátricos y psicológicos:

- Trastornos de ansiedad.
- Trastornosdelestadode ánimo (depresión, trastorno bipolar).
- Trastornos de conducta.
- Trastornos de aprendizaje.
- Psicosis infantiles y prepsicosis.
- Trastornos del sueño.
- Trastornosdelaprendizaje.
- Trastornos Generalizados del desarrollo (T. del espectro autista).
- Maltratoinfantil.
- Estilo de apego desorganizado.
- Sociales:

Situaciones psicosociales anómalas (trastornos mentales de los padres, carencias afectivas, estilos de apego inadecuados, negli- gencias, abusos sexuales...) y acontecimientos vitales estresantes (pérdidas recientes, cambios de domicilio y colegio, separaciones...).

Los síntomas de estos cuadros pueden ser semejantes a los del TDAH, por lo que hay que hacer un diagnóstico diferencial minucioso para saber si nos encontramos ante comorbilidad del TDAH, o ante un cuadro de otro tipo. El que haya que realizar un diagnóstico diferencial con estos cuadros El médico valorará, a través de la entrevista clínica, la necesidad de realizar pruebas complementarias para perfilar el diagnóstico.


Para el diagnóstico diferencial con la deficiencia psíquica, debemos tener en cuenta que en los TDAH el rendimiento a la hora de cumplimentar las pruebas de inteligencia, especialmente en los inatentos y mixtos, puede verse mermado. Por ello, suele ser recomendable, si la inteligencia es límite o algo por debajo de lo normal, pasar otra prueba de inteligencia después de obtener mejoría en la atención con tratamiento farmacológico.

COMORBILIDAD

El tdah se acompaña frecuentemente de otros síntomas o trastornos que pueden agravar el cuadro y dificultar su adecuado diagnóstico y tratamiento. Los cuadros comórbidos más frecuentes son:

Trastornos de Conducta
Taylor (1986) señala que en los pacientes con TDAH, la hiperactividad está íntimamente unida al déficit atencional, cosa que no ocurre en los trastornos de conducta. En los trastornos de conducta el peso de los factores ambientales negativos es muy significativo. Hasta un 40% de los niños con TDAH manifiestan problemas de conducta, ya sean conductas oposicionistas (conductas de desafío, desobediencia, provocadoras, pero sin llegar a transgredir la norma social), o cuadros antisociales (cond
uctas más agresivas, que transgreden la norma social, y que llevan a un mayor riesgo de graves disfunciones sociales, adicciones, delincuencia...) (Joselevich, 2000).

Trastornos del estado de ánimo.
Se encuentra en el 20-40% de los casos. Es destacable la baja autoestima, el pobre autoconcepto y la presencia de depre
sión, esta última favorecida por una experiencia frustrante y fallida a nivel cognitivo, afectivo y social. En los casos de TDAH es frecuente hallar un estilo de
atribución depresivo, consistente en vivir los fracasos desde atribuciones internas, globales y estables, mientras que es valorado el éxito desde atribuciones externas. Todo ello incide en la auto
imagen del niño con TDAH favoreciendo sentimientos de culpa, pobre autoestima, vivencia de incapacidad, ineptitud, maldad, incapacidad de ser querido y aceptado, todo lo cual provoca inseguridad en sí m
ismo y una excesiva dependencia del adulto. A su vez, la inestabilidad afectiva, caracterizada por labilidad emocional, cambios de humor frecuentes, intolerancia a la frustración, inmadu- rez, reacciones exageradas y contradictorias hace que la convivencia sea muy complicada y frustrante para padres, profesores y compañeros. En los casos en los que está presente la depresión, se debe dar prioridad a su tratamiento, pues los psicoestimulantes pueden no ser efectivos y/o agravarla.

Trastornos de ansiedad
El 25% de los casos de TDAH padecen ansiedad, lo cual puede ser debido a las dificultades que presentan para afrontar estresores y exigencias ambientales. Por ello pueden presentar ansiedad generalizad, de separación, fobias, no querer ir al colegio, etc. El diagnóstico diferencial es muy importante, pues, como ya hemos dicho anteriormente, los niños con trastorno
s de ansiedad pueden presentar síntomas semejantes al TDAH, pero el TDAH presenta muchas veces ansiedad. La utilización de psicoestimulantes puede empeorar el cuadro si la base es un trastorno de ansiedad, por lo que antes de prescribirlos la evaluación debe hacerla un profesional experimentado.

Trastornosdeaprendizaje
Shaywitz y Shaywitz (1991), señalaron que son trastornos diferentes, pero que es frecuente que se den simultáneamente. El 40% de los niños con TDAH repiten curso y es más frecuente el abandono escolar. Las dificultades escolares se manifiestan tempranamente, siendo frecuentes los problemas de lecto–escritura, matemáticas, perceptivo- espaciales, motivacionales, y de lenguaje. Rapin (1987) señala que en el fracaso escolar que presentan los niños con TDAH es importante tener en cuenta otros factores, como la experiencia afectiva, además de la atención y la memoria, pues existe una gran variabilidad en su rendimiento escolar, dependiendo del ambiente y de su estado de ánimo. Esto confunde a pa- dres y profesores, los cuales pueden interpretar estos altibajos, no como algo característico del cuadro cl
ínico, sino como una muestra de mala voluntad y reñir al niño, el cual se sentirá rechazado e incomprendido.


Alteraciones perceptivas motrices y praxias constructivas
A ndar de modo desgarbado, poca habilidad para el deporte, choques frecuentes con objetos, caídas frecuentes, torpeza y falta de ritmo, en la motricidad fina donde se encuentran las alteraciones más significativas. Peters et al. (1973) de tacan la «inadecuada mo
dulación de la motilidad: no controla su fuerza, su movimiento, su tono de voz... Por ello resulta un niño torpe, brusco, desmañado». El control de la motricidad fina es esencial para el aprendizaje, por ello este déficit es el factor más
reseñable en los casos de TDAH y se observa sobre todo a nivel escolar. La falta de orientación espacio-temporal conlleva una dificultad muy importante en las actividades, tanto cotidianas como académicas.
El aprendizaje de la lectoescritura es el área en el que más se observan estas dificultades: continua inversión, escritura en espejo, mala grafía, inadecuada orga- nización del espacio. La dislexia es el doble de frecuente en el TDAH, lo cual aumenta las probabilidades de fracasar escolarmente. En el área de las matemáticas, al ser complicada la orientación y los cambios de direccionalidad que suponen las operaciones aritméticas, se observan serias dificultades en los niños con TDAH.
En el estudio de tratamiento multimodal en niños con TDAH (MTA cooperative group, 1999), al inicio presentaban como único trastorno TDAH el 31% de los casos, mientras que el 40% presentaban además un trastorno oposicional, el 34% T. de ansiedad, el 14% T. de conducta, el 11% tics y el 4% T. del ánimo

Otros trastornos como fobias, bruxismo, trastornos psicosomáticos, alteraciones de sueño (dificultad de conciliación, sonambulismo, hablar dormido), enuresis, epilepsia (2004), etc. Conforman alteraciones adicionales consecuentes a fracasos o experiencias negativas en la primera infancia y que no son específicas del trastorno. De Negri (1996) dice del niño con TDAH: «va formando la estructura de una imagen de sí mismo, ambigua, desvalorizada, angustiante, derivada de la experiencia crónica de frustración y rechazo».